La puesta a punto de nuestra piscina es una de las operaciones más importantes e imprescindibles que deben realizarse al principio de cada temporada con el propósito de prepararla técnicamente para su disfrute inmediato. Lo más recomendable es realizar estos trabajos al principio de la primavera. De esta manera evitaremos las prisas e inconvenientes que conlleva el verano.

Para ello hay que comprobar los equipos, el estado higiénico-sanitario del agua, la limpieza de los pavimentos y revestimientos. El vaso y el equipo deberán estar en buen estado para no encontrarnos con ningún inconveniente el espera día de la puesta en marcha.

El objetivo es que, cuando empiece la temporada de baño, podamos disfrutar de la piscina con todas sus garantías de un baño seguro y confortable.







Publicado: 28 de Mayo de 2015