Publicado: 28 de Septiembre de 2018 a las 12:35

Si esta pensando en la construcción de piscinas alcobendas, las llamadas piscinas infinitas o, como comúnmente se las conoce en el argot profesional ‘infinity pools’, ofrecen una solución sofisticada y seductora en línea con este planteamiento. 

El diseño de las piscinas infinitas se basa en el desbordamiento del agua por uno de sus lados, un sistema que crea un efecto visual capaz de trasladar a nuestra mente la ilusión de que la masa acuosa se funde con el horizonte. A ello contribuye, en buena medida, la ubicación habitual de estas piscinas que, en general, están colocadas aprovechando un desnivel del terreno, ya sea natural o artificial.

Aunque su presencia es más común en construcciones de zonas costeras, su polarización en los últimos tiempos entre los arquitectos-paisajistas y los propios usuarios, han hecho que este tipo de piscinas hayan dejado de ser un elemento propio de spas y hoteles de lujo, para pasar a formar parte del diseño de multitud de hogares.

Claves de su funcionamiento

Pese a lo espectacular de sus acabados, el funcionamiento de una piscina infinita es relativamente sencillo. Entre los aspectos principales a tener en cuenta está su ubicación, que será determinante para generar esa integración con el paisaje así como para garantizar su correcto funcionamiento.

En lo que al sistema se refiere, la clave está en que uno o varios de sus bordes están bajo el propio nivel del agua, lo que permite que esta rebose constantemente. Lejos de perderse, esa agua se recoge a través de un canal perimetral o depósito de compensación que la conduce hacia los filtros y, de ahí, de nuevo a la zona de baño gracias a la labor de una bomba de recirculación.

En Ardigral somos líderes en el sector de las piscinas en Guadalajara y te aconsejaremos para que elijas la piscina que mejor se adapte a tus necesidades.